Somos un centro cardioprotegido

¡ Desde ya !

¿Qué es y qué significa esto?

Un desfibrilador es un dispositivo pequeño, liviano, con batería que analiza el ritmo cardíaco de una persona.

Un desfibrilador externo semiautomático (DESA) se utiliza para administrar una descarga eléctrica en el corazón (desfibrilación) a una víctima de paro cardiaco repentino (PCR), que se produce cuando los estímulos eléctricos del corazón se vuelven de repente caóticos provocando que la sangre deje de bombear eficazmente. Esta situación es la que se conoce con el nombre de fibrilación ventricular. Cuando esto ocurre, la víctima no responde, no se le detecta pulso y no respira

Significa que en combinación con la aplicación inmediata de reanimación cardiopulmonar (RCP), un desfibrilador es la ÚNICA FORMA de restaurar un ritmo cardiaco apropiado a quien ha sufrido una parada cardíaca. Si se usa dentro de los 3-5 minutos posteriores al colapso de una persona, sus posibilidades de supervivencia aumentan del 6% al 74%.

Sin un desfibrilador, las posibilidades de supervivencia disminuyen aproximadamente un 10% por minuto después de un paro cardíaco.

Estamos más protegidos y por lo tanto más tranquilos aunque… ¡esperemos no tener que usarlo nunca!